Un amigo de la facultad me enseñó Ruleta Casino en un momento en que mi vida privada era un desastre. Una noche en la que mi cerebro no paraba de dar vueltas, entré y me impresionó lo relajante que era la navegación. Con una bebida fría en la mano, por fin logré bajar las revoluciones y olvidarme de los problemas por un rato. Era exactamente ese espacio de calma que buscaba para desconectar de todo.
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